¿Ventanas de PVC o aluminio? A la hora de elegir las ventanas para su hogar son muchas las personas que se hacen esta pregunta. Es importante ver qué prestaciones nos ofrece cada uno de estos materiales para, una vez informados acerca de sus características, elegir el material y el tipo de ventana qué más nos interesa.

¿Cuáles son las prestaciones de las que vamos a hablar?

1 Aislamiento térmico:

La transmitancia térmica, es decir, la cantidad de calor que se fuga a través del perfil de la ventana, siempre va a ser menor en perfiles de PVC. Incluso comparando perfiles de PVC de baja calidad con perfilería de aluminio de la mejor calidad, la transmitancia en las ventanas de PVC siempre es inferior o, como mucho, similar. Así, el PVC es un gran aislante término, mientras que el aluminio es un gran transmisor.

2 Aislamiento acústico:

Si bien la diferencia en el aislamiento acústico de una ventana la marcan los vidrios, lo cierto es que el PVC es mejor aislante acústico que el aluminio. Así, combinando una perfilería de PVC con unos vidrios de calidad, conseguirás una mejor insonorización para tu casa.

3 Luz:

Tanto los perfiles de PVC como los perfiles de aluminio, ambos de altas calidades, tienen un grosor similar y por eso dejan pasar prácticamente la misma luz.

4 Durabilidad:

El aluminio cuenta con una vida útil con plena estética que es, sin duda, superior a la del PVC, si bien el lacado de los perfiles de aluminio va perdiendo color con el paso de los años. No obstante, la durabilidad del PVC es de 50 años, por lo que podemos decir que ambos materiales tienen una vida útil muy prolongada.

5 Sostenibilidad:

Ambos materiales son reciclables, aunque, si tenemos en cuenta el mayor aislamiento térmico que nos ofrecen los perfiles de PVC, podemos concluir en que las ventanas de PVC contribuyen a fabricar hogares más sostenibles.

Des nuestra empresa de Ventanas, una vez valoradas todas las prestaciones que nos da cada uno de los materiales, podemos concluir con que el PVC es, sin duda, el mejor material para nuestras ventanas. No sólo por cuestiones de sostenibilidad o de eficiencia energética, lo cual nos ahorrará algún dinero al final del año, también por ofrecer mayor seguridad y aislar mejor de los ruidos de la calle.